BATALLA DE SORIANO 4 DE ABRIL DE 1811

 

El 4 de abril de 1811 el pueblo de Santo Domingo Soriano sufría uno de los episodios bélicos más cruentos de su historia, el cual pasaría a denominarse como Batalla de Soriano.

A fines de febrero de ese año, entre el 27 y 28, la zona había sido testigo del primer levantamiento de la población de la Banda Oriental; el Grito de Asencio fue el puntapié inicial que puso en peligro la hegemonía española en estos territorios, por lo que, como respuesta a la sublevación gauchesca, se envía desde Montevideo una flotilla de guerra al mando del capitán Juan Ángel Michelena con el propósito de tomar posesión de Santo Domingo Soriano, el principal centro económico y político de la región.

Alertados de la proximidad de las embarcaciones españolas, desde el cercano poblado de Mercedes se envían algunos hombres para defender la villa, al mando del capitán Estanislao Soler, el cual, en espera de los españoles, apostando parte de sus fuerzas en el Rincón de la Higuera y el Potrero del Estado, reserva la mayor parte de sus hombres al Sur, en el Paraje La Loma.

Entre los defensores figuraban destacados personajes de la revolución, como Venancio Benavidez y Francisco Picudo, Ignacio Barrios, Ramón Fernández, Eusebio Silva y Bartolo Quinteros.

Al posicionarse Michelena frente a la villa, desconociendo la presencia de las tropas de Soler, comienza el bombardeo luego de la negativa de rendición dada por las autoridades de Soriano.

Los cañones españoles funcionaron activamente sobre la población, siendo la capilla de Santo Domingo el blanco preferido de los disparos, y si bien sufrió graves daños, especialmente su techo, pudo mantener parte de su estructura en pie gracias a sus gruesos muros de más de 1 mt. de espesor.

 

Luego del intenso fuego, creyendo al pueblo rendido, las fuerzas de Michelena desembarcan con la intención de incendiar los ranchos que quedaban en pie, pero fue en ese momento que las tropas revolucionarias, 200 gauchos e indios, entraron en acción, sorprendiendo a los españoles por los flancos y el frente, rodeándolos contra el río y obligando a los sobrevivientes a volver a sus naves luego de una cruenta lucha.

La Batalla de Soriano fue un hecho que reafirmo enormemente la Gesta Independentista, la cual se vería finalmente consolidada bajo la presencia de Artigas y su Proclama de Mercedes.

 

Timbó 1624